La uva llegaba a China. La marca, no. Construir una identidad que cruzara ese océano exigía algo más que rediseñar un logo.
Canta Rana es una agrícola exportadora de uva de mesa ubicada en Nueva Aurora, Punitaqui. Después de varios trabajos gráficos realizados juntos, llegó este encargo: diseñar una identidad para el mercado asiático que la marca aún no tenía.
El desafío era concreto: diseñar una identidad para el mercado asiático — con sus simbolismos, sus códigos visuales, su manera de reconocer confianza — sin perder el origen chileno de la fruta ni la esencia de la marca.
No bastaba con traducir el logo. Había que entender cómo ve una marca alguien que creció leyendo en otro alfabeto, con otros símbolos de suerte, de familia, de prosperidad.
Realizamos talleres con el equipo de Canta Rana para entender el sistema completo — quiénes participan en cada punto del camino, qué rol juega la marca en ese flujo, qué necesita comunicar en cada etapa.
Reconstruimos el viaje desde los campos en Punitaqui hasta el destino en China. Eso permitió que el equipo de la agrícola entendiera más profundamente su propia marca y las personas que participan de ella en ambos extremos del mundo.
El fruto del proceso — marca lista para China
Al reconstruir el camino del racimo desde Punitaqui hasta China, aparecieron dos personas que nadie había considerado: el receptor técnico en el terminal — quien inspecciona origen, calibre y certificaciones — y el comprador por volumen, quien decide qué entra a qué cadenas.
Para cada uno, un QR distinto integrado en el packaging. Información técnica para quien aprueba el cargamento. Argumentos de marca para quien decide cuántas cajas compra.
Y en el punto de venta en Asia, material POP que hace visible la marca donde el consumidor finalmente elige.
El proceso incluyó investigación de referentes visuales del mercado asiático: las marcas chinas más reconocidas en distintas categorías, y las distintas formas en que la rana es representada en la cultura visual oriental.
La solución se construyó sobre una narrativa visual: una rana principal que interactúa con ranitas más pequeñas, simbolizando cuidado familiar. Un personaje que en China es símbolo de prosperidad, y en Chile es el nombre de la marca que ya existía.
El personaje funciona en todos los puntos del viaje — desde el packaging de exportación hasta el material POP en el punto de venta en Asia.
Aplicaciones del sistema
Un equipo de una agrícola del norte chico de Chile, sentado a diseñar una marca para un mercado al otro lado del mundo. Eso fue este proyecto — y eso es lo que hace Agricultura de Marca: acercar lo que una organización es a quienes necesita alcanzar, sin importar la distancia.
Al final del proceso todos quedaron contentos — no solo con el resultado visual, sino con haber participado de su construcción. Entender la propia marca a través del desafío de comunicarla en otro idioma tiene eso: te obliga a volver a las raíces.